La importancia de los objetivos a corto plazo

autoliderazgo-taller-portada¿Sientes que las 24 horas del día te quedan cortas? ¿Te parece que el día a día no es suficiente para alcanzar tus sueños? Si bien una clave del autoliderazgo es tener claros los objetivos profesionales y personales, el secreto para manejar objetivos diarios es interiorizar los “baby steps” de Kim Avery.

Hace casi una semana tuve el honor de compartir con veinte mujeres el taller que he creado a raíz de mi experiencia personal y todo el aprendizaje académico que he integrado en Barcelona. Si bien el tiempo nos quedó corto, logramos compartir experiencias y reflexionamos sobre la continua necesidad por vibrar con nuestro propósito y vivir en bienestar.

Hablar de desarrollo profesional y motivación constante implica tener claro lo que nos apasiona, nos hace vibrar y buscar vivir de ello. A tod@s nos acompaña un talento, y por muy comercial o no que sea debemos ser lo suficientemente valientes para aceptar nuestro don y ver cómo emplearlo para ayudarnos y ayudar a los otros.

Siempre he dicho que si todos los seres humanos quisieran ser gerentes, no tendríamos policías que nos brinden seguridad o si todos los profesionales se dedicaran a las artes no contaríamos con ingenieros o arquitectos.

Es así que a medida que nos vamos conociendo veremos con claridad que hemos ido construyendo nuestro camino hacia una dirección, y que a veces por creer que ese “talento” no será remunerado, lo hemos dejado de lado pero nunca es tarde para retomar el control de nuestra vida y dedicarnos el tiempo para diseñarla y liderarla.

Integremos desarrollo personal con profesional

Una de las herramientas que me gusta utilizar desde que empecé mis prácticas profesionales, es apuntar todas mis tareas, las que están por hacer, y ya sea el caso de que al día siguiente no las concluí todas, colocar las pendientes y las nuevas del día. De esta manera tengo un orden de la lista y voy tachando las que culmino.

Además a medida que vamos identificando nuestras tareas en el trabajo o hasta con nuestros hijos, iremos identificando patrones de horarios, por la mañana nos levantamos y preparamos para empezar el día, y a medida que transcurre el día vamos realizando tareas que si somos capaces de identificar podremos repetir con más consciencia.

La optimización del tiempo no solo se aplica al entorno laboral, lo podemos aplicar en casa también. Cuando conseguimos la práctica de desmenuzar las grandes tareas u objetivos en otros más pequemos, seremos capaces de organizar nuestro día, planificar nuestra semana y cuando lleguen imprevistos o emergencias tendremos la capacidad de reaccionar con más margen.

Es diferente planificar la compra de la semana o coordinar con un proveedor tres semanas antes del evento y en caso de emergencia comprar un tomate en la tienda de la esquina que no organizarnos semanalmente y esperar a no tener ningún insumo para cocinar. Así como es más factible conseguir un cambio a una semana del evento que a los dos días porque no contratamos un proveedor con tiempo.

Seguiré compartiendo más claves el próximo jueves 26 a las 19 horas en Up training Club de Barcelona. Si desean participar pueden hacerlo a través de este enlace.

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